
Como apunta Expansión, el impuesto a las grandes fortunas de más de 3 millones de euros está ya a punto de ser aprobado.
Las últimas enmiendas han introducido un mínimo exento de 700.000 euros que eleva hasta los 3,7 millones el umbral de patrimonio exigible para tributar por el impuesto. Ello supondrá aplicar un tipo del 1,7% a los patrimonios de 3 a 5 millones; del 2,1% desde los 5 a los 10 millones; y del 3,5% para las fortunas que superen los 10 millones de euros. La medida afectará al patrimonio registrado a 31 de diciembre de 2022.
Los expertos consideran que su entrada en vigor en pocas semanas deja un escaso margen de maniobra para la planificación patrimonial por parte de los contribuyentes. No obstante, los fiscalistas especializados en grandes patrimonios están trabajando ya para evitar que sus clientes paguen de más.
En declaraciones al citado medio, Pedro Fernández, Managing Partner de Kinship, señala que «serán los residentes en la Comunidad Autónoma de Madrid quienes más sentirán el impacto del Impuesto Temporal de Solidaridad sobre las grandes fortunas, que muchos de ellos gestionarán con las herramientas clásicas de planificación para la imposición patrimonial: diferimiento de rentas para optimizar el límite conjunto o inversión en activos exentos, notablemente la empresa familiar, sin olvidar la impugnación de las autoliquidaciones basadas en claras deficiencias de la propia norma».
«Muchos otros de los afectados, especialmente extranjeros que han fijado su residencia en Madrid y que ni tienen tanto arraigo ni están aún concernidos por el exit tax, tendrán más fácil el recurso al traslado de su residencia a otro país. Los que estaban en proceso de venir a establecerse, simplemente han cambiado planes y dirigido su interés a otros territorios», concluye.
Si lo desea, puede consultar el artículo íntegro en el siguiente este enlace de Expansión.
